sábado, 16 de marzo de 2013

Simón A. Consalvi, el más sobresaliente Canciller del Siglo XX venezolano


http://www.analitica.com/va/internacionales/opinion/5348479.asp




Hugo Alvarez Pifano
Viernes, 15 de marzo de 2013


Simón Alberto Consalvi a lo largo y ancho de su fecunda existencia ha sido muchas cosas a la vez: un político republicano, situado al centro-izquierda de la democracia, lo que le costó en tiempos del dictador Marcos Pérez Giménez, 3 años de reclusión en la cárcel de Ciudad Bolívar y un exilio (1953) en Cuba y Nueva York, más tarde, desde las filas del partido Acción Democrática, tuvo participación activa como constructor de la república liberal y democrática que Venezuela fue en los 40 años, que corrieron de 1958 a 1998, así mismo, fue periodista de agudos análisis políticos, promotor cultural, historiador y escritor, pero más allá de todas estas consideraciones, para los diplomáticos venezolanos ha sido uno de los más sobresalientes Cancilleres que ha tenido nuestro país en toda su historia. Creo que esa es la opinión generalizada entre la gente de la Cancillería y corroborada por los hechos que mencionaremos a continuación.

1.- Tercer Canciller en el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez.
Consalvi llegó al Ministerio de Relaciones Exteriores como el tercer canciller que designó Carlos Andrés Pérez en su primer gobierno, lo precedieron Efraín Schat Aristiguieta, un jurista de importantes contribuciones en el área del derecho internacional, partidario de una política internacional de principios, hombre de mundo y gran señor, maestro inigualable en el arte de libar con gracia y encanto; y Ramón Escovar Salóm, uno de los intelectos más vigorosos que ha pasado por la cancillería venezolana, hombre de inteligencia brillante, realizó en 3 años, 25 visitas oficiales al exterior. Todo esto ha debido ser un acicate para Consalvi. Por otra parte, era el momento en que Venezuela ante la comunidad internacional asoma su perfil como líder del Tercer Mundo y lo hace a través de su participación en procesos de gran importancia como son la devolución del Canal de Panamá por parte de los Estados Unidos de América; el desarrollo de la Revolución Sandinista, para dejar atrás la negra noche de la dictadura de los Somoza; la concertación de un Pacto Amazónico, entre los países de la región, para hacer frente a la amenaza de declarar a esa cuenca hidrográfica “ un gran protectorado internacional en beneficio de la humanidad” El ingreso de Venezuela a los Países No Alineados. La reclamación histórica de la Guayana Esequiba y la delimitación de arias marinas y submarinas con Colombia, en el Golfo de Venezuela. Estos son, entre otros, los retos que debía enfrentar el Canciller Consalvi al jurar su cargo.

2.- Segundo Canciller en el gobierno de Jaime Lusinchi.
Más tarde en los años 80 Consalvi es designado como el segundo canciller del Presidente Jaime Lusinchi, su antecesor fue un personaje gris, de muy pocas actuaciones acertadas, vanidoso e inflado como un “pez globo” afortunadamente de corta duración en el cargo: Isidro Morales Paúl. Nuevos retos para el Canciller Consalvi, fueron las negociaciones de Contadora, la búsqueda de un clima de paz para Centroamérica, los grandes avances en la integración, el impulso a la reclamación territorial con Guyana y las fuertes presiones de Colombia para el establecimiento de un condominio sobre el Golfo de Venezuela, que desembocará en el grave incidente del Caldas, el cual vale la pena señalar in extenso porque es un buen ejemplo de coordinación entre la Presidencia de la República, la Cancillería y las Fuerzas Armadas.

3.- La Crisis de la corbeta Caldas.
La “Crisis de la corbeta Caldas” tuvo lugar el 9 de agosto de 1987, cuando un barco de guerra colombiano –la corbeta ARC Caldas- cruzó el paralelo de Castilletes rumbo al sur y se colocó en el Golfo de Venezuela, en el centro del área reclamada por Colombia, allí fue interceptada por el patrullero venezolano ARV Libertad y tuvo lugar el siguiente dialogo, muy revelador:

-Corbeta Caldas, usted se encuentra sin autorización en aguas jurisdiccionales venezolanas, le sugiero su inmediato retiro.

-Bienvenido patrullero Libertad al mar territorial colombiano, zona económica exclusiva, nosotros estamos en navegación de rutina en nuestras aguas.

-No existe tal zona económica exclusiva, le repito usted está en el Golfo de Venezuela donde hemos ejercido soberanía desde antes de la independencia. Sepa usted que la Armada y la Fuerza Aérea de Venezuela haremos lo que sea necesario para defender nuestra soberanía sobre el Golfo de Venezuela, por lo tanto ¡Le ordeno desalojar estas aguas!

Eran a la sazón Virgilio Barco el presidente de Colombia y su canciller Julio Londoño, los responsables de haber provocado esta grave crisis diplomática; el presidente de Venezuela era Jaime Lusinchi y su canciller Simón Alberto Consalvi. Con premura el presidente Lusinchi convocó una reunión de “alto gobierno” en Miraflores (formaba parte de ese “alto gobierno”, como Ministro de la Defensa el general Heliodoro Guerrero Gómez), el presidente ordena el estado de “alerta militar” y constituye un “teatro de operaciones” comandado por el inspector general del ejército, general José María Troconis Peraza. La conclusión de la reunión fue que la excursión del Caldas en aguas venezolanas no era un hecho fortuito, sino un plan de acción premeditado, en consecuencia Venezuela debía prepararse para una acción de mayores proporciones. Ese día el batallón Bravos de Apure fue desplazado al río Limón, así mismo fueron movilizados a posiciones estratégicas los batallones de infantería Arismendi y Girardot, igualmente el grupo de artillería Freitez, el batallón de ingenieros Carlos Soublette, el batallón de apoyo José Escolástico Andrade y el grupo de artillería lanza cohetes José Gregorio Monagas. Con anterioridad dos aviones caza F16, de la Fuerza Aérea de Venezuela, procedentes de la costa del estado Falcón habían volado en apoyo del patrullero Libertad. Al anochecer, el Canciller Simón Alberto Consalvi hizo entrega a Pedro Gómez Borrero, embajador de Colombia en Caracas, de una nota diplomática donde Venezuela reafirma su soberanía sobre el área marítima ocupada por el Caldas y exige la inmediata salida del barco de guerra colombiano y advierte “el gobierno venezolano ha evitado tomar las medidas que las circunstancias justifican”

¡Que manera ejemplar de defender nuestra soberanía e integridad territorial! Eran otros tiempos, cuando el Canciller venezolano y su Cancillería estaban respaldados por un bien formado equipo de diplomáticos de carrera, con vocación de servicio.

Efectivamente, el Caldas salió de nuestro golfo, pero vean ustedes el dialogo final entre los capitanes de los dos barcos: capitán Alfredo Castañeda Giral de Venezuela y capitán Sergio García de Colombia:

Capitán del Caldas: Procedo a abandonar el área, he cumplido mi misión de hacer presencia y ejercer control sobre esta área marítima colombiana. Terminado.

Capitán del Libertad: usted no ha podido hacer presencia ni ha ejercido control alguno, su retirada reafirma la soberanía venezolana sobre el Golfo de Venezuela. Terminado.

¡Que actitud más gallarda y noble de nuestra armada! Eran tiempos, de militares con un gran sentido del deber.

4.- Algunas anécdotas.
En ocasión en que se desempeñaba como Representante permanente de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, Simón Alberto organizó un acto social en su residencia, entre los invitados se encontraba presente el General Fernando Paredes Bello, a la sazón Comandante General de la Fuerza Aérea, quien gozaba la fama de ser dentro de la Fuerza Armada el oficial más condecorado. En efecto, esa noche lucía sobre su pecho una abigarrada constelación de condecoraciones de todo tipo, tamaño y formas. A un cierto momento de la velada alguien sugirió hacer un brindis con champaña, rápidamente los camareros retiraron de la vitrina un conjunto de copas de plata que formaban parte de la vajilla de la embajada y las colocaron en una charola. Acto seguido el portador de la bandeja dio un traspié y todas las copas cayeron sobre el piso con un gran estrépito. En la sala se hizo un profundo silencio, todos los presentes quedamos consternados pues no sabíamos cuál era la causa de ese ruido de metales tan ensordecedor, entonces el Embajador Consalvi se puso de pié y con una sonrisa exclamó: ¡Ah caramba! Parece que se cayó el General Paredes Bello.

La otra anécdota que me involucra personalmente es la siguiente: Seis días después de la fecha de presentación de mis cartas credenciales como Embajador de Venezuela en Guyana, recibí una llamada telefónica de la persona que me precedió en el cargo, el embajador Enrique Peinado Barrios, quien me dijo: -embajador Álvarez Pifano lo estoy llamando porque necesito que usted me ayude a mantener una promesa. Como es de su conocimiento yo formé en el Instituto de Cultura y Cooperación venezolano-guyanés una biblioteca, una tarea de varios años. Pues bien usted deberá inaugurar esa biblioteca el mes próximo. Ahora bien, yo prometí al Sr. Luis Alfaro Usero que esa biblioteca llevaría su nombre. Yo espero que usted proceda a inaugurar la biblioteca con ese nombre. De seguidas le respondí: -embajador yo lo siento mucho pero no puedo hacer eso, yo no tengo instrucciones de la cancillería para proceder en ese sentido. A lo que me respondió: -eso ya está acordado entre Luis Alfaro Usero y yo, si no procedes de este modo, atente a las consecuencias. Luis Alfaro Usero era a la sazón el Secretario de Organización del partido Acción Democrática y uno de los hombres más influyentes dentro del gobierno. Huelga decir que yo me quedé muy preocupado, entonces decidí llamar al Canciller Consalvi y contarle mi conversación con Enrique Peinado Barrios. La respuesta del Canciller Consalvi fue una sonora carcajada y me dijo: -nunca pensé que la adulancia llegara a esos extremos, eso parece más bien una patología aguda, yo conozco a Alfaro Usero, ese hombre no está interesado en eso. Entonces le pregunté: ¿Puedo estar tranquilo de que no tomará represalias porque no le pongo a la biblioteca su nombre? A lo que me respondió: -te voy a aclarar las ideas, quien te va a botar de la Cancillería soy yo, si tú le pones ese nombre que te sugirió Peinado Barrios a la biblioteca. -Y si le pongo Biblioteca Simón Alberto Consalvi. – Caramba, parece que la patología es contagiosa, pues te boto más rápido, tú a mí no me hechas esa vaina. Soltó una reconfortante carcajada y dio por terminada la conversación.

5.- A modo de conclusión
Para concluir, permítaseme expresar una modesta opinión: Creo que Simón Alberto Consalvi ha sido el Canciller que más ha contribuido a crear la base sólida en que se cimenta el prestigio de una Cancillería. En lo material (fue él quien obtuvo la moderna construcción que le sirve de sede), como en lo espiritual, esto es, en la formación de un idóneo personal de carrera (en todos los años de su gestión se hicieron concursos, para democratizar el ingreso) y en su mejoramiento profesional, a través de los años. Pero, sobre todo esto, siempre ha sido un político y diplomático que ha cultivado el arte de la decencia, en todas las formas en que esta palabra, encierra el más noble y elevado significado de respeto a la dignidad y a la condición de los seres humanos.
Descanse en paz Simón Alberto Consalvi, el más sobresaliente Canciller del Siglo XX venezolano.


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog: Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”


Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968